Taxista conocido como “Cesarín”, desaparece tras ser asaltado durante una de sus transmisiones en Tik Tok

Si tiene información sobre el caso de Cesar, comuníquese a los números 950 787 552 /936 230 020.  [Foto: Composición RS / Panamericana Tv]

El 13 de febrero desapareció César Augusto Rodríguez Martínez, un taxista de 45 años, que fue asaltado mientras realizaba una transmisión en vivo a través de la plataforma Tik Tok. 

César tenía entre 10 y 15 años de experiencia como taxista y utilizaba sus transmisiones en TikTok para compartir anécdotas sobre su trabajo y su vida cotidiana. La plataforma también era un espacio donde interactuaba con sus seguidores, quienes se contactaron con la familia para contarles sobre el incidente y ahora también se han sumado a la búsqueda compartiendo su historia en redes sociales.

El incidente

César Rodríguez, conocido por sus amigos y familiares como «Cesarín», tenía una rutina particular: además de ofrecer servicios de taxi, compartía sus experiencias diarias mediante transmisiones en vivo en Tik Tok. Sin embargo, la madrugada del 13 de febrero, mientras conducía por el Cercado de Lima, su transmisión fue interrumpida por un asalto.

Según los testimonios recopilados, durante la transmisión, dos sujetos abordaron su vehículo, un Toyota Yaris negro con placa ALX 291, fingiendo ser pasajeros. Según el audio captado en la transmisión, los delincuentes amenazaron a César, exigiendo sus pertenencias con frases como: “Dame todo lo que tienes o te meto plomo”. Además, le ordenaron trasladarlos fuera de Lima. La transmisión en vivo se cortó abruptamente, y desde ese momento no se sabe nada sobre el paradero de César.

Reacción de la familia

Raúl Rodríguez, hermano del desaparecido, relató que se enteraron del incidente a través de una compañera que estaba viendo la transmisión en vivo. Ella escuchó el asalto y cómo los delincuentes obligaron a César a conducir fuera de la ciudad. Desde entonces, la familia inició con la búsqueda, han recorrido diversas comisarías y hospitales en busca de mayor información, pero sus esfuerzos no han dado resultados.

La madre de César expresó su profunda preocupación, destacando que su hijo solía comunicarse con ella dos veces al día, por la mañana y por la noche. Desde el 12 de febrero, no ha recibido ninguna llamada, lo que aumenta su angustia. La familia ha solicitado a las autoridades que intensifiquen la búsqueda y han proporcionado detalles físicos de César para facilitar su identificación: mide 1.60 metros, es de contextura gruesa, tiene cabello castaño y ojos oscuros. Asimismo, la familia ha puesto a disposición sus números de teléfono: 950 787 552 y 936 230 020, para recibir pistas sobre el paradero del taxista.

Investigación en curso

César trabajaba como taxista utilizando un vehículo alquilado. Sin embargo, un dato que ha generado inquietud es que la propietaria del auto no ha denunciado su robo ni ha mostrado mayor interés en el caso. La familia ha buscado contactar con la propietaria pero aún se desconoce el lugar de residencia de esta persona. Por otro lado, los dos celulares de César (su móvil personal y el del trabajo) permanecen apagados, dificultando las labores de rastreo.Las autoridades han iniciado las investigaciones correspondientes. La División de Investigación Criminal del Callao ha comenzado el proceso de geolocalización de los dos teléfonos celulares que César portaba al momento del incidente. Sin embargo, los familiares han señalado que este procedimiento está demorado debido a que requiere autorización de la fiscalía, lo que ha incrementado su frustración y temor por el bienestar del taxista. Hasta la fecha, no se han obtenido pistas concretas sobre su paradero. 

Inseguridad en el sector transporte

La desaparición de César no es un caso aislado; se enmarca en un contexto de creciente inseguridad que afecta al sector transporte en el Perú. En los últimos años, los conductores de taxi y transporte público han sido blanco frecuente de asaltos, extorsiones e incluso asesinatos. Las mafias del transporte han extendido sus redes, llegando a exigir pagos mensuales a los conductores bajo amenazas de violencia. Estas organizaciones criminales operan con impunidad, aprovechando la falta de recursos y coordinación de las fuerzas de seguridad. 

Ante el aumento de violencia y criminalidad en nuestro país, el gobierno desea implementar diversas medidas. Una de las iniciativas propuestas es la instalación de cámaras exteriores en los taxis, con el objetivo de disuadir a los delincuentes y facilitar la identificación en caso de incidentes. Además, la Autoridad de Transporte Urbano (ATU) ha modificado el reglamento del servicio de taxi, imponiendo nuevas sanciones a operadores y conductores que presten una modalidad no permitida de transporte. Las multas pueden alcanzar hasta S/10,700 en caso de infracciones, buscando regularizar el sector y reducir la informalidad.

RADIO SENTIMIENTO

Redactado por María Fernanda Reynoso

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