Paola Gallegos advierte que vivimos un riesgo al dejar que la tecnología reemplace la escritura y la ortografía

Paola Gallegos, joven cusqueña de 26 años, ha convertido la caligrafía en un movimiento cultural y educativo que inspira a millones en tiempos de inmediatez digital. Dejó la carrera de Administración de Turismo para dedicarse al arte de las letras, guiada por una pasión que tenía desde niña. Lo que empezó como un proceso personal se transformó en un proyecto global de enseñanza, creación artística y defensa de la escritura manual.

Su carrera como educadora de caligrafía comenzó entre 2018 y 2019, dictando talleres. Sin embargo, durante la pandemia de 2020 encontró una oportunidad única. Con sus emprendimientos paralizados, decidió crear contenido en redes sociales mostrando su arte. En un contexto en que plataformas como Tik Tok estaban dominadas por el entretenimiento, Paola optó por educar y difundir la cultura. Su propuesta rápidamente atrajo a seguidores de todas las edades y países, alcanzando cerca de tres millones en redes.

Consciente de que la vía fácil era generar contenido de baile o humor, Paola eligió la enseñanza, logrando que la caligrafía se volviera accesible y universal a través de videos cortos. Su propósito fue rescatar un arte olvidado, motivando tanto a niños como adultos mayores. Considera que escribir a mano es esencial porque fortalece la ortografía, la expresión personal y la cultura escrita. Frente a la dependencia tecnológica, defiende la escritura manual como un tesoro irrepetible y un sello de identidad.

Gallegos explica que la caligrafía es más que escribir bonito: implica disciplina, parámetros y conocimiento histórico, pero también libertad creativa y expresión personal. Escribir a mano, afirma, posee un valor terapéutico, ayuda a combatir el estrés y fomenta la paciencia en un mundo acostumbrado a la rapidez. Su libro Aprende con Calligraphilic, publicado con Penguin Random House, recoge parte de este enfoque, estructurado desde su experiencia y con bases históricas de la caligrafía.

Su misión trasciende lo personal: busca revalorizar lo hecho a mano, enseñar con responsabilidad en redes sociales y promover la inclusión de la caligrafía en los colegios como disciplina complementaria a la ortografía. En su experiencia, alumnos adultos mayores sienten alegría al reconectarse con la escritura manual, mientras que niños descubren una nueva forma de expresión. Para Paola, la enseñanza es tanto un compromiso como una responsabilidad, pues lo que transmite tiene impacto directo en miles de personas.

La caligrafía, señala, está presente en más aspectos de la vida de los que imaginamos: desde logotipos como el de Coca-Cola hasta tipografías y carteles cotidianos. Por ello, rechaza la idea de un mundo sin letras y considera vital preservar esta disciplina para evitar que se deteriore con el paso de los años.

Actualmente, Paola se define tanto artista como educadora. Reconoce las dificultades de la creación como bloqueos, tiempos prolongados y falta de inspiración, pero valora la enseñanza como su mayor misión. Su futuro lo imagina promoviendo la caligrafía en escuelas peruanas, desarrollando proyectos que unan arte y educación, y expandiendo sus talleres a nivel internacional, con la meta de dejar una huella cultural que reivindique la escritura manual como arte y como herramienta de identidad.

 

RADIO SENTIMIENTO
Redactado por Bethzabel Chavez

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