[Apagón en Chile: ISA Interchile, empresa involucrada, también opera en Perú. ¿Existe riesgo de una emergencia similar?. Foto: EFE]
El apagón masivo en Chile puso en debate a la empresa ISA Interchile. Dado que la misma compañía también opera en Perú, surgen preguntas sobre la posibilidad de que un evento similar ocurra en el país.
Un fallo en la infraestructura eléctrica dejó a Chile sin luz, afectando a millones de personas. La empresa responsable, ISA Interchile, también opera en Perú, lo que ha generado preocupación sobre la estabilidad del sistema eléctrico nacional. Aunque expertos aseguran que el diseño del sistema peruano es más robusto, no estamos exentos de riesgos. ¿Qué tan preparados estamos para evitar un colapso energético?
¿Es posible un apagón masivo en Perú?
El apagón en Chile fue provocado por una falla en la línea de transmisión Vallenar-Coquimbo, operada por ISA Interchile, filial de la colombiana Ecopetrol. Este evento dejó sin electricidad al 90% del país, afectando el transporte, las comunicaciones y la vida cotidiana de millones de personas. Dado que la misma empresa opera en Perú, la pregunta es inevitable: ¿podría ocurrir algo similar aquí?
El presidente del Comité de Operación Económica del Sistema Interconectado Nacional (COES), César Butrón, explicó que, aunque no se puede descartar un evento de este tipo, el sistema eléctrico peruano es menos vulnerable. Una de las principales diferencias es que la red eléctrica de Chile es más “longitudinal”, es decir, su infraestructura de transmisión se extiende de norte a sur en una sola línea troncal. En contraste, el sistema peruano tiene una estructura más mallada, con varias rutas alternativas para redirigir la energía en caso de fallos.
Las fortalezas del sistema eléctrico peruano
Uno de los factores que hacen que el sistema eléctrico peruano sea más resistente es su matriz energética diversificada. En Perú, una parte significativa de la energía proviene de centrales hidroeléctricas y termoeléctricas, que generan inercia en el sistema. Este concepto es clave, ya que permite que el sistema continúe operando por unos segundos en caso de una falla, lo que da tiempo para activar mecanismos de protección.
En cambio, Chile ha apostado por una transición acelerada hacia energías renovables no convencionales, como la solar y la eólica, que no generan la misma inercia y dependen en gran medida de las condiciones climáticas. Esto ha hecho que el sistema chileno sea más sensible a interrupciones imprevistas.
Además, Perú cuenta con redundancia en sus líneas de transmisión. Según Butrón, esto significa que hay múltiples caminos para distribuir la electricidad, reduciendo el impacto de una posible falla en una sola línea. En Chile, en cambio, el corte de una línea troncal puede afectar a grandes áreas del país.
¿Estamos completamente a salvo?
A pesar de estas fortalezas, los expertos advierten que ningún país está exento de riesgos. Eventos extremos, como terremotos o ataques a la infraestructura, podrían comprometer la estabilidad del sistema. Erick García, exdirector de hidrocarburos del Ministerio de Energía y Minas, señaló que una de las principales vulnerabilidades de Perú es su dependencia del gasoducto de Camisea. Un fallo en esta infraestructura podría afectar el suministro de gas a las plantas termoeléctricas y generar restricciones en la generación de electricidad.
Además, aunque la redundancia en la red de transmisión reduce el riesgo de un apagón total, una falla en las líneas de 500 kilovoltios, que transportan la mayor parte de la energía, podría causar cortes en regiones clave, como Lima, que consume casi el 50% de la electricidad del país.
Lecciones y medidas preventivas
El apagón en Chile deja varias lecciones para la región. Primero, es necesario seguir reforzando la infraestructura de transmisión para evitar que fallos aislados tengan efectos generalizados. Segundo, la planificación en la integración de energías renovables debe considerar el impacto en la estabilidad del sistema.
En Perú, el COES ya tiene planes de contingencia para responder a fallas técnicas, pero expertos como García recomiendan fortalecer aún más la infraestructura y diversificar las fuentes de energía para evitar sorpresas.
Aunque nuestro sistema eléctrico tiene ventajas frente al chileno, la prevención sigue siendo clave. La estabilidad del suministro eléctrico no es algo que se pueda dar por sentado, y es fundamental continuar invirtiendo en medidas que reduzcan los riesgos de un apagón masivo.
RADIO SENTIMIENTO
Redactado por Nicole Córdova

