[Foto: Composición RS/ANDINA/Euronews]
Miles de personas se movilizan contra la reanudación de los ataques, mientras la cifra de víctimas en Gaza sigue en aumento.
La situación en Oriente Próximo ha escalado de manera dramática tras la ruptura del alto el fuego entre Israel y Hamás. Durante las últimas horas, el ejército israelí ha intensificado los bombardeos sobre la Franja de Gaza, provocando la muerte de al menos 436 personas y dejando cientos de heridos, según informó el Ministerio de Sanidad gazatí. Paralelamente, Jerusalén ha sido escenario de una de las mayores protestas contra la guerra, en la que miles de ciudadanos marcharon entre el Parlamento y la residencia del primer ministro Benjamín Netanyahu exigiendo el cese de los ataques y la restitución de la tregua.
La movilización en Jerusalén ha reunido a pacifistas, demócratas y familiares de los rehenes israelíes que aún permanecen en poder de Hamás. Con consignas contra la guerra y en favor de la liberación de los secuestrados, los manifestantes han expresado su rechazo a la coalición de ultraderecha que gobierna Israel. Las críticas han estado dirigidas especialmente a Netanyahu, a quien acusan de utilizar el conflicto como estrategia política para mantenerse en el poder.
Mientras tanto, la Franja de Gaza enfrenta un recrudecimiento de la ofensiva militar israelí. En la última noche, los bombardeos han causado la muerte de al menos 25 personas en las ciudades de Rafah y Jan Yunis, en el sur del enclave. Además, un ataque contra una sede de la ONU en Deir al Balah resultó en la muerte de un trabajador extranjero y en heridas a otros cinco. El ejército israelí ha negado ser responsable de este ataque, mientras que la ONU aún no se ha pronunciado oficialmente sobre lo sucedido.
El conflicto también ha llevado al ejército israelí a emitir nuevas órdenes de evacuación en distintas zonas de Gaza. El portavoz militar Avichay Adraee advirtió a los habitantes de Beit Hanoun, Khirbet Khuzaa, Abasan al Kabira y al Jadidah que evacúen de inmediato hacia refugios en el oeste de la ciudad de Gaza y Jan Yunis. Esta medida ha generado preocupación entre los organismos humanitarios, ya que la capacidad de los refugios es limitada y las condiciones en el enclave se deterioran rápidamente.
En el plano internacional, la Unión Europea ha calificado de «inaceptable» la situación en Gaza. La jefa de política exterior de la UE, Kaja Kallas, manifestó su preocupación al ministro israelí Gideon Saar y reiteró la necesidad de frenar la escalada de violencia. A su vez, el rey Abdalá de Jordania advirtió que la reanudación de los ataques es «un paso extremadamente peligroso» y abogó por restablecer el alto el fuego y garantizar la entrada de ayuda humanitaria al enclave palestino.
Por otro lado, en Cisjordania, la tensión también se ha incrementado. En las últimas horas, el ejército israelí ha matado a un palestino durante una operación en el campamento de refugiados de Askar, en la ciudad de Nablús. Además, otras tres personas han sido detenidas, una de ellas con heridas de bala, según informaron fuentes palestinas.
El Ministerio de Salud de Gaza ha reiterado su llamado a la población para donar sangre, debido al colapso de los hospitales que siguen operando bajo condiciones extremas. «Hay una necesidad urgente de sangre para los cientos de heridos», indicó el organismo, que denunció la falta de recursos médicos y el desabastecimiento crítico en la Franja.
El conflicto sigue sin una salida clara, y mientras los bombardeos continúan, el costo humanitario se multiplica, afectando a miles de civiles atrapados en la violencia. La comunidad internacional sigue de cerca los acontecimientos, pero las posibilidades de una nueva tregua parecen lejanas en el corto plazo.
RADIO SENTIMIENTO
Redactado por Nora Gutierrez

