Según el último sondeo de Cuarto Poder, en agosto creció la indecisión y el rechazo de los peruanos hacia los candidatos presidenciales. [Foto: Congreso]
A menos de nueve meses de las elecciones generales de 2026 en Perú, la última encuesta nacional realizada por Ipsos y difundida por el programa Cuarto Poder revela una creciente desconfianza y desencanto de la población hacia los candidatos presidenciales actuales. Según este sondeo, si los comicios se estarían llevando a cabo hoy, el voto en blanco, nulo o viciado serían la opción mayoritaria, alcanzando un 38% de intención entre el electorado, lo que posiciona a estas opciones como los principales “ganadores” del proceso electoral. Además, un 17% optaría por otras alternativas mientras que un 10% aún no tiene definida su preferencia, resultando en aproximadamente la mitad de los peruanos desconectados o indecisos frente a la oferta política.
En cuanto a las candidaturas concretas, Rafael López Aliaga, del partido Renovación Popular, lidera con un 11% de intención de voto, seguido por Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, con un 7%, y Carlos Álvarez, de País para Todos, con un 5%. Otros contendientes como Mario Vizcarra, Alfonso López Chau, Arturo Fernández, César Acuña y Philip Butters rondan el 2% o 3%, mostrando un escenario fragmentado y sin una candidatura que logre capitalizar una mayoría significativa.
Estos datos reflejan una crisis de confianza ciudadana en la política nacional, donde la mayoría de la población parece expresar su rechazo a las opciones existentes o su desinterés en participar activamente con su voto a favor de algún candidato. La encuesta también destaca que el fenómeno del voto en blanco y nulo es más pronunciado en el interior del país, alcanzando hasta un 44% en comparación con un 25% en Lima.
Este ambiente de incertidumbre política está influenciado, en parte, por una fuerte preocupación social hacia la inseguridad ciudadana y la corrupción. Un alto porcentaje de ciudadanos manifiesta temor ante el incremento de la violencia y expresa frustración por los niveles de corrupción en el país, factores que se reflejan en la búsqueda de un presidente que asuma una postura firme para restaurar el orden y la justicia, según indicaron los encuestados.
La encuesta evidenció también que ningún candidato supera el 10% de intención de voto, una cifra inédita para esta etapa del proceso electoral, que confirma la fragmentación del electorado y la ausencia de figuras políticas que logren conectar efectivamente con las demandas y expectativas del electorado.
Los candidatos principales enfrentan así el reto de reorientar sus propuestas y estrategias para captar el interés de una población mayoritariamente escéptica y crítica. Las prioridades ciudadanas parecen inclinarse hacia la necesidad de un liderazgo fuerte, desarrollo económico y un compromiso claro con valores tradicionales, aunque el desencanto general pesa como una sombra sobre todas las pretensiones electorales.
En consecuencia, el panorama electoral para las elecciones presidenciales del próximo año está marcado por una alta incertidumbre y la posibilidad real de que un porcentaje significativo del electorado prefiera abstenerse o expresar su descontento con votos en blanco o nulos, un factor que podría afectar la legitimidad y representatividad de los resultados finales. Este contexto destaca la importancia para los partidos políticos y candidatos de reconectar con la ciudadanía, ofrecer alternativas claras y restaurar la confianza en el sistema democrático para así evitar que la desafección continúe escalando en el camino hacia las urnas.
RADIO SENTIMIENTO
Redactado por Lucero Falcon

