Falsa empresa de seguridad tenía sicarios en nómina: atacaban buses de ‘Aquarius’, ‘Naranjitos’ y otros

La red había logrado infiltrarse en el sector, imponiendo el control mediante amenazas y violencia contra conductores y propietarios de líneas de buses como Aquarius, Naranjitos y Enolsa. [Foto: Composición RS]

El 9 de septiembre, un megaoperativo de la Policía Nacional del Perú (PNP) permitió la desarticulación de una peligrosa organización criminal conocida como Los DESA – Occidentales, dedicada a la extorsión y sicariato contra empresas de transporte en Lima Norte. 

Las investigaciones revelaron que el grupo utilizaba una empresa fachada, Representaciones CJ 2021 E.I.R.L., para blanquear las ganancias obtenidas ilícitamente. La estrategia consistía en aparentar legalidad inscribiendo a sicarios y colaboradores como si fueran empleados formales. Sin embargo, nunca declararon ingresos ante la SUNAT, lo que levantó sospechas.

El flujo de dinero ilícito se manejaba a través de transferencias bancarias, depósitos y aplicaciones como Yape y Plin. Los fondos se centralizaban en las cuentas de Elvis del Carmen Pérez Cardozo, representante legal de CJ 2021 EIRL. Posteriormente, se distribuían a otras empresas vinculadas, como Corven Group EIRL, dirigida por Armando Córdova y su esposa Sara Olaya de Córdova. La madre de este último, Rosa Salzalejo de Córdova, también quedó implicada en la red.

El jefe de la División de Investigación de Delitos de Alta Complejidad (DIVISE), coronel Franco Moreno, explicó que el modus operandi de la organización era similar al del narcotráfico, pues el dinero se movía hacia el extranjero para luego retornar al Perú. Se detectaron transferencias hacia Colombia y Venezuela, lo que evidenció la internacionalización de la red. Según Moreno, el objetivo era que los fondos siempre respondieron a un cabecilla radicado fuera del país, asegurando así el control de la estructura criminal desde el exterior.

Durante el operativo policial, ejecutado en simultáneo en Lima, Huacho, Arequipa y Tumbes, se logró capturar a Jhorman Alexis Barrios Martínez, de 25 años, identificado como cabecilla de la facción conocida como DESA II o Los Occidentales. Junto a él, fueron detenidos otros 27 integrantes de la organización, lo que representó un golpe significativo contra el crimen organizado en el país.

La participación del Ministerio Público, liderada por la fiscal Nelly Millones, fue clave para asegurar la legalidad de las diligencias. Millones señaló que la organización estaba altamente estructurada y que, pese a la operación, existía el riesgo de que pudiera rearmarse con otros integrantes. Esto resalta la necesidad de mantener la vigilancia y reforzar las investigaciones sobre posibles ramificaciones aún activas.

La desarticulación de los DESA – Occidentales no sólo reveló la magnitud de la violencia contra transportistas en Lima Norte, sino también el nivel de sofisticación financiera que estas organizaciones alcanzan para encubrir sus ganancias ilícitas. El uso de empresas fachada, sistemas digitales de transferencia y vínculos internacionales ponen en evidencia cómo el crimen organizado en el Perú ha adoptado métodos cada vez más complejos.

El caso deja en claro que la lucha contra estas redes requiere de acciones coordinadas entre la Policía, el Ministerio Público y las entidades de control financiero, con el fin de frenar tanto la violencia directa contra los ciudadanos como el lavado de dinero que sostiene a estas organizaciones.

 

RADIO SENTIMIENTO
Redactado por Bethzabel Chavez

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