Parlamento da luz verde a la fundación de dos universidades nacionales en regiones del país[FOTO:composición RS/Andina]
El Congreso aprobó la creación de 22 universidades públicas en 15 regiones del país, una medida celebrada y cuestionada por su impacto educativo.
El Congreso de la República aprobó por mayoría la creación de más de veinte universidades nacionales en diversas regiones del país. La medida, que fue impulsada por la Comisión de Educación, se presenta como una alternativa para ampliar el acceso a la enseñanza superior en zonas que históricamente han tenido dificultades para contar con instituciones públicas de calidad. Sin embargo, la decisión ha generado un amplio debate entre quienes la consideran un avance en materia de descentralización y quienes alertan sobre los riesgos de improvisación.
De acuerdo con el dictamen aprobado, las universidades estarán distribuidas en al menos 15 regiones del Perú. Entre las más resaltantes se encuentran la Universidad Nacional Amazónica de Sandia, en Puno; la Universidad Nacional Autónoma de Parinacochas, en Ayacucho; y una nueva sede en Camaná, Arequipa. Asimismo, se proyecta la instalación de instituciones en Lambayeque, Ucayali, Apurímac, Cusco, Junín, Ica, Amazonas, San Martín, La Libertad y Huancavelica. Para los congresistas promotores, la presencia de universidades en estas zonas permitirá que miles de jóvenes no tengan que migrar hacia Lima u otras capitales regionales para acceder a estudios superiores.
Los legisladores a favor argumentaron que en provincias existe un gran número de egresados de secundaria con potencial, pero sin oportunidades para seguir formándose. “Esta medida busca democratizar la educación superior y darle a nuestros jóvenes las mismas posibilidades que tienen quienes viven en las grandes ciudades”, expresó un parlamentario durante el debate.
Pese a ello, la aprobación no estuvo exenta de críticas. Especialistas en educación superior han advertido que crear universidades no necesariamente asegura calidad académica. Según sostienen, antes de abrir nuevas instituciones, sería necesario fortalecer la infraestructura, laboratorios, bibliotecas y, sobre todo, el plantel docente de las universidades ya existentes. También se ha cuestionado que el dictamen no haya sido acompañado por un análisis presupuestal profundo que garantice financiamiento a mediano y largo plazo.
El Ejecutivo había observado previamente proyectos similares, señalando que podrían generar universidades sin capacidad real de ofrecer programas competitivos. Algunos expertos incluso señalan que esta tendencia a “multiplicar universidades” puede terminar debilitando el sistema en lugar de fortalecerlo, si no se cumplen con estándares de acreditación y supervisión adecuados.
Desde la Comisión de Educación del Congreso, se respondió a estas observaciones asegurando que la norma contempla la asignación de un presupuesto inicial y que cada universidad será creada con el acompañamiento del Ministerio de Educación. “No estamos regalando universidades, estamos respondiendo a una demanda histórica. El reto es que estas instituciones sean sólidas y respondan a las necesidades de su región”, afirmó la presidenta de la comisión.
En las regiones beneficiadas, autoridades locales, organizaciones estudiantiles y colectivos juveniles expresaron entusiasmo con la noticia. Consideran que las universidades no solo ampliarán la cobertura, sino que también impulsarán el desarrollo económico y social al generar profesionales en carreras ligadas a la realidad productiva de cada zona.
Con la aprobación del dictamen, queda pendiente el proceso de reglamentación y la definición de las carreras que ofrecerá cada institución. La expectativa es alta, pero también lo son los retos: asegurar financiamiento sostenible, atraer docentes calificados y garantizar que la educación impartida contribuya al desarrollo del país.
RADIO SENTIMIENTO
Redactado por: Adriana Cordova Castro

