[Funcionarios fallecidos de EsSalud habrían seguido cobrando sueldos y pensiones. Imagenes: ANDINA / Composición: RS]
La entidad fiscalizadora reprochó a EsSalud por no implementar controles básicos elementales. Expertos denuncian incompetencia e indicios de corrupción entre sus funcionarios.
La Contraloría General de la República reveló que el Seguro Social de Salud (EsSalud) efectuó pagos indebidos por S/ 963.383, 55 a 101 servidores y pensionistas fallecidos entre 2020 y 2023, generando un perjuicio económico significativo al Estado.
Estos desembolsos irregulares se produjeron en la sede central de EsSalud, el Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins y la Red Asistencial Lambayeque, donde 52 casos corresponden a pensionistas de la sede principal y 42 al hospital Rebagliati en Lima. Los montos se depositaron de forma automática durante meses posteriores al deceso, extendiéndose hasta 44 meses en situaciones extremas, sin verificación del estado vital de los beneficiarios por parte de los sistemas administrativos. De ese total, EsSalud recuperó apenas S/ 79.756,03, dejando pendiente S/ 882.365,02 por cobrar a través de procesos iniciados tardíamente en octubre de 2024.
El Informe de Auditoría N.º 033-2025-2-0251-AC, emitido el 15 de diciembre de 2025 y recibido por EsSalud el 6 de enero de 2026, identifica fallas en la Subgerencia de Compensaciones, que omitió mecanismos para contrastar datos con el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec) y suspender pagos oportunamente. Retrasos en la actualización de información del Reniec contribuyeron al problema, pese a sistemas digitalizados que deberían activar alertas automáticas ante defunciones registradas. Casos documentados muestran pensionistas recibiendo cerca de S/ 7.000 mensuales por más de seis meses, sumando hasta S/ 53.000, o montos superiores a S/ 91.000 en instancias prolongadas.
La auditoría señala responsabilidad de al menos diez funcionarios por negligencia en la gestión de estos fondos, destinados originalmente a remuneraciones y pensiones legítimas en un contexto de presupuesto limitado para atención de salud pública. EsSalud no comunicó a tiempo a áreas competentes para iniciar cobranzas ni implementó controles internos que detectan las anomalías durante su ocurrencia. Tras la notificación, la institución anunció que acogerá recomendaciones contraloras y fortalecerá protocolos éticos en su operación diaria.
Expertos legales como Aarón Alemán catalogan estos hechos como presunto delito de corrupción, por apropiación indebida de caudales públicos, con posible involucramiento de terceros o familiares en los cobros fraudulentos. La Contraloría notificó el informe para observaciones y medidas administrativas o penales, destacando que recursos malgastados pudieron destinarse a mejorar servicios colapsados en hospitales como Rebagliati. En Lambayeque, los casos dispersos afectan redes asistenciales regionales, agravando desigualdades en cobertura sanitaria norteña.
Pagos automáticos sin cruces de datos explican la persistencia de irregularidades desde 2020, coincidiendo con picos de mortalidad por pandemia que saturaron registros civiles y administrativos nacionales. Reniec insiste en que su rol se limita a notificar defunciones en tiempo real, trasladando la carga de actualización a entidades como EsSalud. La auditoría expone vulnerabilidades sistémicas en la administración de personal fallecido, comunes en entidades públicas con alta rotación de beneficiarios.
EsSalud enfrenta escrutinio por estas deficiencias, que contrastan con su mandato de eficiencia en prestaciones sociales para millones de asegurados peruanos. La recuperación pendiente exige acciones judiciales contra responsables, mientras se depuran bases de datos para prevenir recurrencias en remuneraciones y pensiones futuras.
RADIO SENTIMIENTO
Redactado por Lucero Falcon

