[La intensas precipitaciones han generado huaicos y deslizamientos que afectaron carreteras y vías vecinales en Ayacucho y zonas colindantes. Imagen: Andina / Composición: RS]
Las intensas precipitaciones en el sur del Perú han dejado autos atrapados y poblados incomunicados. Las autoridades permanecen en alerta por más lluvias anunciadas por Senamhi.
La Defensoría del Pueblo de Perú se ha pronunciado mediante el llamado a acciones inmediatas para enfrentar la emergencia generada por huaicos que bloquean vías clave en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem). Las intensas lluvias registradas desde finales de la semana pasada, particularmente desde la noche del viernes 9 de enero, activaron deslizamientos masivos de lodo, piedras y escombros que interrumpen el tránsito vehicular en sectores estratégicos de la región Ayacucho. Estos fenómenos naturales han aislado comunidades rurales y generado preocupación por el abastecimiento de bienes esenciales en una zona históricamente vulnerable debido a su geografía montañosa y selva alta.
Los huaicos impactaron de manera directa la carretera Ayacucho-San Francisco, específicamente a la altura de los centros poblados de Rosario y Machente, ubicados en la provincia de La Mar. Esta ruta principal, que sirve como arteria vital para enlazar la ciudad de Ayacucho con los distritos del Vraem como Santa Rosa, Pichari y Luricocha, se encuentra totalmente obstruida desde el sábado 9 de enero. Vehículos pesados, como camiones de carga que transportan productos agrícolas y suministros, quedaron varados en ambos sentidos del tramo afectado, lo que complica el flujo comercial entre la sierra y la selva convención. Autoridades locales, incluyendo personal de Provías Descentralizado, emitieron alertas tempranas recomendando a conductores y transportistas evitar completamente la zona comprendida entre San Francisco, Quínua y Ayacucho, donde se acumulan toneladas de material deslizado que impide cualquier paso provisional.
Además de los bloqueos viales, residentes de las áreas cercanas denunciaron daños estructurales en viviendas precarias construidas con adobe y calamina, así como inundaciones menores provocadas por el desborde de riachuelos afluentes. Estos eventos secundarios agravan la situación en comunidades que dependen exclusivamente de estas vías para acceder a mercados, centros de salud y escuelas. La región del Vraem, conocida por su producción de cultivos como café, cacao y frutas, enfrenta ahora interrupciones en la cadena logística que podrían elevar los precios de alimentos en Ayacucho capital y zonas adyacentes si el despeje se prolonga.
El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) ha intensificado sus pronósticos meteorológicos, emitiendo alertas naranjas y rojas para las regiones de Cusco, Madre de Dios, Puno y el conjunto del Vraem. Se anticipan precipitaciones moderadas a fuertes, con acumulados diarios que podrían superar los 60 milímetros en la selva sur, persistiendo al menos hasta el 26 de enero. Estas lluvias torrenciales, caracterizadas por su intensidad prolongada, no solo desencadenaron el huaico inicial sino que también han dañado carreteras vecinales secundarias, como las que conectan comunidades indígenas con cabeceras distritales. Personal técnico del Senamhi monitorea quebradas y riberas para advertir sobre riesgos adicionales de deslizamientos, mientras las autoridades esperan ventanas de tiempo seco para iniciar operaciones de limpieza con maquinaria pesada como retroexcavadoras y volquetes.
En respuesta a esta crisis, la Defensoría del Pueblo desplegó equipos de supervisión in situ para verificar el cumplimiento de protocolos de emergencia por parte de entidades estatales. La institución urge al Gobierno Regional de Ayacucho, Provías Descentralizado Nacional y la Policía Nacional del Perú a coordinar de inmediato labores de despeje, resguardo de zonas de riesgo y distribución alternativa de ayuda humanitaria. Entre las demandas específicas figuran el envío prioritario de alimentos no perecibles, medicinas básicas y combustible a los poblados aislados, así como el refuerzo de defensivos ribereños con sacos de arena y mallas geotextiles para prevenir nuevos desbordes. Pobladores locales han elevado sus voces solicitando una intervención acelerada que libere las vías y repare infraestructuras afectadas, destacando cómo el bloqueo paraliza el acceso a servicios esenciales en distritos aledaños al Vraem. Esta situación subraya la necesidad de planes de contingencia permanentes en una zona propensa a fenómenos hidrometeorológicos intensos durante la temporada de lluvias.
RADIO SENTIMIENTO
Redactado por Lucero Falcon

