[La Fiscalía Ambiental rescató aproximadamente 500 aves silvestres, entre pihuichos de ala blanca y amarilla, durante un operativo en contra del tráfico ilegal de fauna en Ucayali. Imagen: Fiscalía]
La Fiscalía Ambiental desmanteló un supuesto centro de acopio de Callería e impidió la venta ilegal de pihuichos, una de las especies más impactadas por el tráfico de fauna silvestre en el país.
La Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA) de Ucayali ejecutó con éxito un importante operativo contra el tráfico ilegal de fauna silvestre, en el distrito de Callería, provincia de Coronel Portillo. La intervención rescató cerca de 500 aves vivas destinadas a la comercialización ilícita, en un predio ubicado en el kilómetro 13 de la carretera Federico Basadre.
El fiscal provincial Froebel Dumas Campos Malpartida dirigió la diligencia, respaldado por los fiscales adjuntos Mickey Karol García Saavedra e Ido Valverde Velásquez, junto a personal de la Unidad de Protección Desconcentrada de Medio Ambiente de la Policía Nacional del Perú (PNP). La operación surgió de inteligencia previa que identificó el sitio como centro de acopio para envíos nacionales e internacionales.
Dentro del inmueble, los intervinientes descubrieron tres grandes jaulas metálicas con aves apiñadas en condiciones insalubres, sin ventilación adecuada ni provisiones básicas. Predominaron pihuichos de ala blanca (Pionites leucogaster) y amarilla (Pionites melanocephalus), loritos amazónicos de 21 a 25 centímetros, con verde intenso en el cuerpo y contrastes amarillos o blancos en las alas. Estas especies forrajeras de copas arbóreas, comunes en Perú, Brasil y Bolivia, enfrentan presión por su captura para el mercado de mascotas.
El decomiso incluyó 12 jaulas adicionales vacías y dos trimóviles adaptados para transportes sigilosos por caminos rurales. La normativa del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), como la Ley N° 29763 y DS N° 006-2017-MINAGRI, sanciona estas actividades con penas de hasta ocho años de cárcel, al dañar ecosistemas selváticos.
Las aves rescatadas recibieron atención prioritaria en la Gerencia Regional Forestal y de Fauna Silvestre (GRFFS) de Ucayali, donde biólogos aplican chequeos de desnutrición, infecciones respiratorias y traumas por confinamiento. Protocolos incluyen sueros rehidratantes, antibióticos y jaulas de recuperación para posterior reintroducción en hábitats como la cuenca del río Ucayali o reservas cercanas.
Ucayali destaca como foco del tráfico amazónico, favorecido por sus vías fluviales y proximidad a fronteras. Operativos pasados liberaron tucanes, pericos y guacamayos en similares escondites de Pucallpa. Este caso evidencia redes que mueven especímenes a coleccionistas limeños vía buses interprovinciales o avionetas clandestinas.
La fiscalía ambiental interroga al dueño del predio y rastrea anuncios en plataformas digitales, donde los ejemplares se cotizan entre 50 y 300 soles según tamaño y rareza. Serfor calcula que el 65% de aves traficadas perecen en tránsito por estrés o negligencia, agravando la lista roja de especies amenazadas.
Comunidades indígenas de la zona, como las shipibo-conibo, colaboraron con alertas tempranas sobre capturas en quebradas afluentes. La PNP intensificará controles en el mercado de Camantireni y rutas hacia Atalaya, coordinando con Aduanas para interceptar salidas aéreas.
Autoridades promueven campañas educativas en escuelas locales sobre la cadena alimentaria amazónica, donde los pihuichos dispersan semillas clave para la regeneración forestal. Denuncias ciudadanas al 0800-12316 o app Serfor Móvil impulsan estas redadas, desmantelando eslabones de economías predatorias transnacionales.
La GRFFS publicará datos genéticos de las aves para monitoreo poblacional, integrando el caso a informes anuales del Ministerio del Ambiente sobre biodiversidad selvática.
RADIO SENTIMIENTO
Redactado por: Lucero Falcon

