[Foto:Enrique Niquín en su museo Los Colli]
“El museo no solo conserva objetos, sino memorias colectivas. Cada vasija, cada fragmento, representa una parte del alma del valle del Chillón”.
En el distrito de Comas, en Lima Norte, existe un espacio dedicado a preservar la memoria de una cultura poco difundida: el Museo de los Colli. Fundado en el año 2003, este lugar busca difundir la historia de los antiguos habitantes del valle del Chillón.
En la tercera etapa de Collique, en el distrito de Comas, se encuentra el Museo de los Colli, que es dirigido por un adulto mayor, el señor Enrique Niquín Castillo.
Desde hace más de dos décadas, ha dedicado su vida a recopilar información y proteger restos arqueológicos que, con el crecimiento urbano, estaban en riesgo de desaparecer.
Antes de la creación del Museo de los Colli, Enrique Niquín ya había recuperado numerosos fragmentos de cerámica durante sus exploraciones en el valle del Chillón y la quebrada de Collique. En un inicio, creyó que estas piezas tenían un alto valor arqueológico. Sin embargo, al consultar con especialistas, le indicaron que dichos fragmentos no eran considerados relevantes y que lo que se buscaba, principalmente, eran huacos completos.
“En 1977 llegué al distrito de Comas y pasé más de veinte años explorando el valle del Chillón y la quebrada de Collique. Mientras más recorría estos espacios, comprendía la importancia de preservar una cultura que se iba perdiendo con el avance de la urbanización”.
A pesar de ello, Niquin mantenía el interés de abrir un centro cultural que permitiera compartir la historia del pueblo Colli. Al informarse sobre el proceso, le señalaron que necesitaba contar con infraestructura básica, como paredes y vitrinas, además de recursos económicos para poder inscribirse formalmente. En ese momento, recién comenzaba su proyecto y no disponía de los medios necesarios. No tenía mobiliario ni condiciones adecuadas, pero esa falta de recursos no lo detuvo.
Fue así como, por iniciativa propia, decidió abrir el Museo de los Colli, nombre que significa “museo de los oscuros”. Con el paso del tiempo, el espacio empezó a recibir cada vez más visitantes, lo que representó un nuevo desafío para su fundador. Sin una preparación previa, Niquín fue aprendiendo en el camino: qué materiales ofrecer, cómo organizar las visitas y de qué manera interactuar con públicos diversos, como niños, adolescentes y universitarios.
La experiencia acumulada convirtió al museo en un espacio de aprendizaje constante, tanto para los visitantes como para su creador, consolidándose como una iniciativa cultural nacida desde la perseverancia y el compromiso con la preservación del patrimonio local.
RADIO SENTIMIENTO
Redactado por Sheyla Qqueccaño

