Chile inaugura el primer tren de hidrógeno en Sudamérica, marcando un hito en sostenibilidad ferroviaria y movilidad ecológica

Chile impulsa la transición hacia energías limpias.  [Foto: Composición RS / FCAB]

Chile lidera la transición energética en Sudamérica con el primer tren impulsado por hidrógeno para reducir emisiones de carbono. Esta innovación tecnológica posiciona al país como referente en energías limpias.

Chile ha marcado un hito en la historia del transporte ferroviario de Sudamérica al presentar su primer tren impulsado por hidrógeno, diseñado para operar en rutas mineras del norte del país. Este proyecto, desarrollado por el Ferrocarril de Antofagasta a Bolivia (FCAB) en colaboración con la empresa china CRRC Ziyang, busca avanzar hacia la movilidad sostenible y reducir el uso de combustibles contaminantes en lugares donde no es fácil instalar electricidad.

El tren funcionará inicialmente en el tramo que conecta Antofagasta con el puerto, donde movilizará una parte de las 7 millones de toneladas de cobre y otros materiales que Chile transporta anualmente. Este desarrollo no solo refuerza el compromiso del país con la sostenibilidad, sino que también posiciona a Chile como líder regional en innovación energética.

Tecnología avanzada 

La locomotora está equipada con 20 cilindros de hidrógeno, tiene una autonomía de 166 kilómetros por trayecto, y puede operar en condiciones extremas, como los desiertos y montañas del norte chileno. Además, su diseño ligero reduce 30 toneladas en comparación con locomotoras tradicionales, lo que incrementa su eficiencia.

El sistema de almacenamiento de hidrógeno opera a una presión alta de 35 MPa y la locomotora tiene una potencia total de 1000 kilovatios. Este tren no solo reduce significativamente las emisiones de carbono, sino que también mejora la eficiencia energética en el transporte de minerales.

En la etapa inicial, el hidrógeno utilizado por el tren será importado desde Brasil debido a la necesidad de contar con un suministro confiable mientras se desarrollan las capacidades de producción local en Chile. Este enfoque permite poner en marcha el proyecto sin retrasos y obtener resultados tempranos en la implementación de esta tecnología sostenible. Sin embargo, la meta a mediano y largo plazo de Chile es posicionarse como uno de los principales productores y exportadores de hidrógeno verde a nivel mundial.

Chile cuenta con una ventaja natural para la producción de hidrógeno verde gracias a sus amplios recursos de energía renovable. Las regiones del norte y la Patagonia ofrecen condiciones ideales para la generación de energía solar y eólica, lo que permite producir hidrógeno verde de manera competitiva y sostenible. Este tipo de hidrógeno, obtenido mediante la electrólisis del agua utilizando fuentes de energía renovable, es clave para la transición energética global, ya que no emite gases de efecto invernadero en su producción ni en su uso.

El gobierno de Chile ha trazado un ambicioso plan para reducir los costos de producción del hidrógeno verde a 1.50 dólares por kilogramo para 2030, lo que haría al país uno de los actores más competitivos del mercado internacional, al nivel de Australia y África. Además, ya se han invertido más de 825 millones de dólares, con apoyo de instituciones internacionales como el Banco Mundial y la Unión Europea, en el desarrollo de infraestructura, proyectos piloto y tecnologías relacionadas.

Este esfuerzo no solo tiene implicaciones ambientales, sino también económicas. Convertirse en un líder en la producción de hidrógeno verde permitirá a Chile diversificar su economía, atraer inversiones extranjeras y generar empleos en áreas estratégicas. En el caso del tren de hidrógeno, la capacidad de producir localmente este combustible reducirá costos operativos y fortalecerá el compromiso del país con la descarbonización del transporte y la industria minera, sectores clave para su economía.

Estas iniciativas están alineadas con la meta de reducir las emisiones nacionales en un 30% para 2030, un paso crucial en la lucha contra el cambio climático y en la transición hacia una economía baja en carbono.

Innovación que transforma sectores

Según Marcos Kulka, director de la Asociación Chilena de Hidrógeno, “Chile tiene una oportunidad inédita que no puede desaprovechar”.

En la primera fase, el tren será utilizado para maniobras internas y transporte local en las instalaciones de FCAB en Antofagasta, mientras se completa la capacitación del personal y la habilitación de infraestructura necesaria. A futuro, se espera que esta tecnología genere polos de inversión, innovación y empleo, fortaleciendo la economía local y posicionando a Chile como referente en la región.

El ministro de Energía, Nicolás Grau, calificó este avance como un «paso esencial para lograr un crecimiento económico más sostenible». Este proyecto no solo destaca por su impacto ambiental, sino también por consolidar la relación entre innovación tecnológica y progreso económico en Sudamérica.

Con este logro, Chile se perfila como líder en la transición energética de la región, demostrando que un desarrollo sostenible es posible a través del uso de tecnologías limpias y renovables.

RADIO SENTIMIENTO

Redactado por Maria Fernanda Reynoso

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *