La presidenta Dina Boluarte acumulará 27 días fuera del país en 2025 tras confirmar su viaje a Estados Unidos del 21 al 25 de septiembre para participar en la Asamblea General de la ONU en Nueva York. Este nuevo desplazamiento se suma a giras anteriores a Suiza, Vaticano, Francia, Japón e Indonesia, que en conjunto han costado más de S/ 700 mil entre pasajes, viáticos y gastos de comitivas oficiales.
A lo largo del año, Boluarte ha realizado cuatro viajes oficiales con autorización del Congreso. En enero asistió al Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, donde buscó reforzar la imagen del Perú como un socio confiable en medio de la crisis interna por inseguridad y violencia. En mayo viajó al Vaticano para la entronización del papa León XIV, visita en la que evitó responder preguntas de la prensa nacional. Ese mismo mes también estuvo en Ecuador para la toma de mando de Daniel Noboa, viaje breve que costó alrededor de $5.000.
En junio, la mandataria viajó a Francia para participar en la III Conferencia de la ONU sobre el Océano. Allí firmó el único acuerdo internacional de 2025: el Tratado de Alta Mar, destinado a proteger la biodiversidad marina más allá de las jurisdicciones nacionales. Durante la visita sostuvo reuniones con la OCDE, la UNCTAD y el PNUMA, aunque sin resultados tangibles para la economía nacional.
El viaje más extenso y costoso ocurrió en agosto, cuando Boluarte realizó una gira de ocho días por Japón e Indonesia, con un gasto de casi $130 mil. Según el Ejecutivo, la agenda incluyó el anuncio del cierre de negociaciones para un Acuerdo de Asociación Económica Integral (CEPA) con Indonesia, además de encuentros con autoridades de ASEAN y el Consejo Empresarial Peruano–Japonés. Sin embargo, la gira coincidió con tensiones diplomáticas con Colombia por la isla Santa Rosa, lo que generó críticas a la mandataria por abandonar el país en plena crisis.
En total, los viajes de Boluarte en 2025 han generado más cuestionamientos que logros concretos. Analistas y medios destacan que la mandataria solo ha asegurado un tratado internacional en todo el año, mientras el resto de actividades han tenido carácter más protocolar que estratégico. A ello se suman las críticas por los altos costos de cada salida, que superan los S/ 700 mil, en un contexto de crisis social, inseguridad y protestas ciudadanas.
El politólogo Alejandro Mejía, de la UNMSM, señaló que Boluarte usa los viajes como “válvula de escape” frente a los problemas internos, lo que la ha desconectado de la realidad nacional. Según explicó, las visitas no han generado beneficios sociales ni económicos claros y son percibidas por la ciudadanía como un derroche. Incluso, recordó que en 2023 Boluarte anunció reuniones bilaterales con Joe Biden que nunca se concretaron, lo que incrementa la desconfianza respecto a este nuevo viaje a EE.UU.
En conclusión, pese a su argumento de representar al Perú en escenarios internacionales, los viajes de Dina Boluarte en 2025 no han traído resultados significativos y han profundizado la percepción de una gestión alejada de las urgencias nacionales.
RADIO SENTIMIENTO
Redactado por Bethzabel Chavez

