La edición del programa de canto e imitación Yo Soy, transmitida el 23 de septiembre, dejó uno de los momentos más emotivos de la temporada gracias a la participación de Luisito del Perú, imitador del reconocido cantante Christian Yaipén, líder de Grupo 5. La ocasión fue especial porque el artista original formó parte del jurado e incluso presenció en vivo la interpretación de su propio imitador, lo que generó una atmósfera única y cargada de emociones.
Durante los ensayos previos, Luisito del Perú confesó sentirse nervioso ante la posibilidad de presentarse frente a Yaipén, sobre todo porque enfrentaba problemas de salud que afectan su voz. Sin embargo, a pesar de no encontrarse en su mejor condición vocal, decidió salir al escenario y cantar el tema “Cambió mi corazón”, demostrando compromiso y valentía artística.
El jurado valoró su actuación y posteriormente Christian Yaipén tomó la palabra. En su comentario, destacó la importancia del estudio y la disciplina en el arte de la imitación. Subrayó que no se trata únicamente de parecerse físicamente al artista, sino de profundizar en sus gestos, matices y estilo, tal como lo había hecho anteriormente un imitador de José José que alcanzó gran reconocimiento en el programa. Según Yaipén, ese esfuerzo constante y el trabajo detallado son claves para lograr una representación convincente.
Más allá del análisis técnico, el líder de Grupo 5 aprovechó la ocasión para dar un consejo a Luisito del Perú y a todos los concursantes: cuidar la voz. Recordó que es la herramienta principal de todo cantante, y que de su buen manejo depende la permanencia en el oficio. “Hay un esfuerzo, por eso te agradezco y te felicito, pero sí hay que ponerle esfuerzo. Hay que cuidar la voz porque es nuestra herramienta de trabajo, hay que cuidarla porque de eso vivimos”, expresó el músico.
Estas palabras tuvieron un impacto profundo en el concursante. Luisito del Perú no pudo contener las lágrimas y se mostró visiblemente conmovido por recibir reconocimiento y consejos directamente de la persona a la que imita y admira. Su reacción simbolizó lo significativo que resultaba ese momento tanto a nivel personal como profesional, ya que no solo se trataba de competir en un programa de televisión, sino de recibir una validación directa del propio artista.
El clímax de la noche se produjo cuando Christian Yaipén, conmovido también por la reacción de su imitador, se levantó de la mesa del jurado y se acercó al escenario. Ambos se fundieron en un emotivo abrazo, gesto que desató los aplausos del público presente y fue aplaudido por los demás jueces. Ese instante se convirtió en uno de los más memorables de la franquicia Yo Soy, donde la relación entre el talento de un imitador y la autenticidad del artista original se unieron en una experiencia única.
El encuentro no solo quedará grabado en la memoria de Luisito del Perú, sino que también marcó a los espectadores como un ejemplo del poder de la música y el reconocimiento mutuo entre quienes inspiran y quienes rinden homenaje. Fue una noche en la que el talento, el esfuerzo y la admiración convergieron para crear uno de los episodios más recordados de la temporada.
RADIO SENTIMIENTO
Redactado por Bethzabel Chavez

