[Imagen referencial de cigarrillos]
La mercadería, trasladada con logística criminal, evade controles sanitarios y se distribuye en el mercado informal, incentivando su consumo.
Tras una intervención policial, fue capturado un cargamento listo para ser comercializado en el mercado limeño. Más de cinco millones de cigarrillos que transportaban desde la frontera sur fueron detenidos de madrugada. No solo se frustró la venta de esta mercadería, sino que a la vez dejó en evidencia la exposición, los riesgos para la salud y la magnitud del contrabando en el país.
A la altura del kilómetro 50 de la Panamericana Sur, los agentes de la Dirección de la Policía Fiscal, junto con Aduanas y la Sunat, intervinieron un tráiler que transportaba la mercadería. El cargamento, que estaba bajo la apariencia de contener productos perecibles, era escoltado por una camioneta, lo que demuestra el nivel de organización propio de la red criminal.
Se hallaron cientos de cajas y costales con cigarrillos de marcas como Golden Beach, Pine y Euro, sin documentación que acreditara su ingreso legal al país. Bajo las investigaciones preliminares, los productos fueron fabricados en Paraguay e ingresaron al Perú a través de la frontera con Bolivia, utilizando rutas alternas para evadir controles.
Más allá del impacto económico, el decomiso expone un problema menos notables, pero más directo para los consumidores: los riesgos en la salud.
A diferencia de los productos regulados, los cigarrillos de contrabando no pasan por controles de calidad ni cumplen con estándares sanitarios. Esto causa que pueden contener niveles más altos de nicotina, alquitrán y otras sustancias tóxicas, además de presentar contaminantes que no son expuestos en el etiquetado..
Especialistas indican que , en muchos casos, estos productos son almacenados y transportados en condiciones precarias, lo que incrementa la presencia de agentes nocivos.
Además de eso el caso también hace denotar el nivel de organización de las mafias dedicadas al contrabando de cigarrillos. El uso de contenedores climatizados, documentos falsos y vehículos de escolta forma parte de una logística diseñada para burlar controles y simular operaciones formales.
Estas organizaciones utilizan rutas terrestres desde la frontera sur y trasladan la mercadería hacia Lima, principal centro de distribución y consumo. Una vez en la capital, los productos ingresan al mercado informal, donde se venden a precios más bajos, lo que incentiva su demanda.
La captura se realiza apenas días después de otro operativo en la ruta Desaguadero–Moquegua, donde se decomisaron seis millones de cigarrillos ilegales. La recurrencia de estos hallazgos confirma que no se trata de hechos aislados, sino de una actividad sostenida.
El contrabando de cigarrillos no solo evade impuestos —generando millonarias pérdidas para el Estado—, sino que también se ha consolidado como una fuente de financiamiento para redes del crimen organizado.
Frente a este escenario, las autoridades han anunciado el refuerzo de operativos en rutas clave. Sin embargo, el problema también pasa por el consumo: mientras exista demanda por productos más baratos sin control, estas redes seguirán encontrando espacio para operar.
RADIO SENTIMIENTO
Redactado por Carlota G. Zerillo García

