El local fue cerrado de manera preventiva al no contar con autorización de seguridad, autoridades ya investigan el caso. [FOTO: Composición RS/Redes sociales]
El desplome de un techo en una galería de Chosica dejó heridos y obligó a la clausura inmediata por alto riesgo de nuevos accidentes.
Un fuerte estruendo interrumpió la rutina de comerciantes y clientes en pleno centro de Chosica durante la tarde del martes. Parte del techo de un local que funcionaba como galería se desplomó repentinamente, provocando escenas de pánico y dejando varias personas heridas. La emergencia obligó a la rápida intervención de serenos, bomberos y personal de Defensa Civil, quienes trasladaron a los afectados hacia el hospital José Agurto Tello, ubicado a pocas cuadras del lugar.
El derrumbe se produjo alrededor de las tres de la tarde en un inmueble antiguo de la avenida 28 de Julio. En ese espacio funcionaba años atrás un cine muy concurrido, pero con el paso del tiempo se transformó en un centro comercial con puestos de abarrotes, carnicerías y servicios diversos. Aunque el lugar mantenía actividad constante, la estructura no contaba con las condiciones necesarias para soportar el paso de los años. Los materiales del techo, elaborados con paja, carrizo y maderas debilitadas por la humedad y el polvo, cedieron ante el deterioro acumulado.
Testigos narraron que el colapso fue sorpresivo. Algunas personas lograron salir corriendo, mientras que otras quedaron atrapadas entre fragmentos de madera y planchas de contraplacado. Un hombre fue evacuado en estado grave utilizando una improvisada camilla elaborada con una tabla, mientras que tres personas más presentaban lesiones menores. Todas fueron llevadas de inmediato al hospital local, donde recibieron atención de emergencia. La cercanía del nosocomio facilitó la respuesta, evitando que las consecuencias fueran mayores.
El personal de Defensa Civil inspeccionó la zona y determinó que el inmueble debía ser clausurado en el acto. La medida se justificó en la evidente precariedad de la edificación, que carecía del certificado de seguridad en edificaciones, documento indispensable para la autorización de su funcionamiento. Policías y serenos acordonaron el perímetro para impedir el ingreso de transeúntes y comerciantes, ya que partes del techo que aún permanecen en pie también corren riesgo de venirse abajo.
Vecinos de la zona recordaron que el edificio fue en décadas pasadas un punto de encuentro cultural. Sin embargo, con su transformación en galería, nunca se realizaron trabajos serios de reforzamiento ni mantenimiento estructural. El paso del tiempo y la acumulación de excremento de aves en el techo aceleraron el desgaste de los materiales. La falta de fiscalización municipal y la informalidad con que operan muchos de estos establecimientos fueron señaladas como factores que permitieron llegar a este desenlace.
El incidente ha reavivado la preocupación de la comunidad sobre la seguridad de locales antiguos en Chosica y otros distritos del país. Comerciantes de la zona manifestaron su temor de que construcciones similares puedan colapsar en cualquier momento, poniendo en peligro a trabajadores y clientes. Algunos expresaron que, si bien el cierre inmediato les afecta económicamente, es necesario priorizar la vida y exigir a las autoridades que supervisen con mayor rigor.
La emergencia ocurrió en un día de menor afluencia, lo que redujo el número de víctimas. Vecinos advirtieron que si el derrumbe se hubiera dado un fin de semana, cuando las galerías suelen llenarse de compradores, el saldo podría haber sido trágico. El caso ha abierto el debate sobre el control de la infraestructura urbana y la urgencia de establecer planes de prevención para evitar que el abandono y la improvisación se conviertan en amenazas constantes.
El derrumbe en Chosica es una muestra clara de cómo la falta de mantenimiento y supervisión puede convertir un espacio de comercio en una trampa mortal. Para muchos, más allá de las heridas físicas, el incidente deja la sensación de vulnerabilidad ante la fragilidad de edificaciones que permanecen abiertas al público sin los mínimos estándares de seguridad.
RADIO SENTIMIENTO
Redactado porAdriana Cordova Castro

