Mensajes en red social X de seguidores del actor [FOTO: Composición RS/ Redes sociales]
Partió a los 83 años Hernán Romero, uno de los intérpretes más recordados de la escena cultural peruana.
La cultura peruana se encuentra de duelo tras la muerte de Hernán Romero, considerado uno de los intérpretes más notables de nuestro país. A los 83 años, el artista cerró una carrera que se extendió durante más de sesenta años, tiempo en el que construyó un prestigio basado en la versatilidad, la disciplina y el compromiso con la escena. La noticia fue confirmada por su familia, quienes compartieron públicamente su pesar y recordaron el temple con el que enfrentó los problemas de salud en los últimos meses.
Romero fue parte de una generación de actores que dieron forma a la televisión nacional en la segunda mitad del siglo XX. Su participación en telenovelas de amplia audiencia, como Simplemente María, Gorrión o Cosas del amor, lo convirtió en un rostro familiar en miles de hogares. A la par, el cine peruano también contó con su presencia en películas de gran recordación, entre ellas No se lo digas a nadie, Caídos del cielo y El bien esquivo. En cada producción demostró la capacidad de pasar del drama a la comedia, de héroe a villano, sin perder nunca la fuerza interpretativa.
El teatro fue siempre su gran pasión. Sus primeros pasos en la actuación se dieron en los años sesenta, cuando decidió abandonar sus estudios de Derecho para dedicarse de lleno a los escenarios. En aquellos años, bajo la guía de directores como Ricardo Blume, descubrió que su destino estaba ligado al arte. Desde entonces participó en decenas de montajes, clásicos y contemporáneos, que lo llevaron a consolidarse como uno de los actores más completos de su generación. Su trayectoria incluye más de 90 obras teatrales, una cifra que revela la magnitud de su entrega.
Más allá de los aplausos, quienes lo conocieron destacan su faceta de mentor. Romero compartía su experiencia con nuevas generaciones, transmitiendo la importancia de la disciplina y del respeto por el oficio. Para muchos jóvenes actores, su ejemplo se convirtió en escuela, pues lo veían como una referencia de profesionalismo y compromiso con la cultura nacional.
En los últimos años, el actor enfrentó diversos problemas de salud. Una caída doméstica le causó dificultades de movilidad y requirió sesiones de fisioterapia. También debió superar complicaciones médicas de gravedad, como una septicemia derivada de un cuadro de diverticulitis. Pese a ello, nunca se apartó por completo del medio artístico. Incluso en condiciones adversas aceptó nuevos proyectos, reafirmando así la pasión que lo acompañó hasta el final.
La noticia de su fallecimiento generó un inmediato caudal de reacciones. Actores, productores, instituciones culturales y seguidores expresaron su reconocimiento en mensajes cargados de gratitud y nostalgia. No solo se recordó al artista talentoso, sino también al hombre que supo mantener la cordialidad y la sencillez en un ambiente competitivo.
Aunque aún no se han difundido todos los detalles sobre los homenajes oficiales, es previsible que diversas instituciones organizan actividades en su memoria. Más allá de los actos formales, el verdadero tributo ya se da en las palabras de sus colegas y en el recuerdo del público que lo acompañó durante décadas.
Hernán Romero deja un legado que difícilmente podrá resumirse en cifras o títulos. Su partida simboliza el cierre de una época, pero también la permanencia de un estilo de actuar que buscó siempre la verdad del personaje y la conexión con la audiencia. En cada obra, en cada escena de televisión o película en la que participó, queda viva la huella de un actor que hizo de la actuación no solo un trabajo, sino un destino.
RADIO SENTIMIENTO
Redactado por Adriana Cordova Castro

