[Estados Unidos capturó un buque cisterna rumbo a Rusia después de una persecución de dos semanas en el Atlántico. El petrolero vinculado a Venezuela cerca a Islandia en el mapa. Imágen: Reuters – X / Composición: RS]
El Bella 1, con bandera rusa, fue detenido tras dos semanas de persecución en el Atlántico; el M/T Sophia, capturado en el Caribe sin problemas.
Estados Unidos ejecutó la intercepción de un petrolero vinculado a Venezuela tras una persecución marítima de dos semanas a través del Atlántico, en una operación coordinada por la Guardia Costera y el Ejército estadounidense. El buque, identificado previamente como Bella 1 y rebautizado Marinera bajo bandera rusa, formaba parte de la llamada flota en la sombra que evade sanciones sobre exportaciones de crudo venezolano. La captura ocurrió en aguas internacionales del Atlántico Norte, cerca de Islandia, respaldada por una orden judicial federal emitida en territorio estadounidense.
La tripulación del petrolero rechazó inicialmente los intentos de abordaje por parte de la Guardia Costera, lo que prolongó la operación desde finales de diciembre de 2025. Durante la huida, los operadores del navío alteraron su nombre en el casco y adoptaron pabellón ruso para disuadir la intervención, mientras navegaba hacia el noreste pasando por costas del Reino Unido. Aviones de vigilancia desplegados desde bases en Suffolk, Inglaterra, rastrearon sus movimientos durante días, según reportes de fuentes militares.
Funcionarios estadounidenses confirmaron que la maniobra se completó sin resistencia al momento del ascenso al buque, aunque buques militares rusos, incluido un submarino, se hallaban en las proximidades del área de acción. La secretaría de Seguridad Nacional, Kristi Noem, describió el suceso como un intento fallido de evadir la justicia, destacando la persistencia de la Guardia Costera con el navío USCGC Munro. Esta incautación representa el tercer caso de un tanquero relacionado con Venezuela capturado por Washington en el último mes, tras intensificar el bloqueo marítimo contra cargueros sancionados.
En una acción simultánea, fuerzas estadounidenses detuvieron otro petrolero, el M/T Sophia, operando sin bandera en el Mar Caribe, en cumplimiento de directrices presidenciales contra amenazas a la estabilidad hemisférica. El Comando Sur de Estados Unidos detalló que la aprehensión ocurrió antes del amanecer en aguas internacionales, coordinada entre los Departamentos de Defensa, Justicia y Seguridad Nacional. Estos buques integraban una red ilícita que transportaba crudo venezolano pese a las restricciones impuestas durante la administración de Donald Trump, ahora reelegido.
La operación subraya la continuidad de la presión sobre activos petroleros de Caracas, incluso tras la captura y traslado a Nueva York del expresidente Nicolás Maduro, imputado por cargos de narcoterrorismo. Fuentes anónimas indicaron que no se avistaron embarcaciones rusas directamente involucradas en el abordaje final del Marinera, pese a reportes previos de escolta submarina solicitada por Moscú a Washington. El Comando Europeo del Ejército estadounidense validó la legalidad de la acción bajo tratados internacionales y sanciones vigentes.
Rusia había demandado formalmente la suspensión de la persecución, argumentando protección a su pabellón mercante, lo que elevó las tensiones diplomáticas en el Atlántico Norte. La Guardia Costera mantiene custodia del Bella 1, ahora bajo control federal, como parte de esfuerzos para desmantelar la flota fantasma que facilita ventas de hidrocarburos venezolanos a terceros países. Incidentes similares en el Caribe involucraron al Sophia, con bandera camerunesa inicialmente, reforzando el cerco naval aplicado desde finales de 2025.
RADIO SENTIMIENTO
Redactado por Lucero Falcon Delgado

