[Óscar Arriola, comandante de la PNP solicita a los gremios reanudar los servicios y subraya la caída en los crímenes contra conductores, mediante la implementación de medidas de seguridad en Lima y otras ciudades. Imágenes: ANDINA / Composición: RS]
El jefe supremo de la policía urge a los gremios levantar la huelga y exhibe cifras que revelan una reducción de homicidios respecto al año pasado en el ámbito formal.
El comandante general de la Policía Nacional del Perú (PNP), Óscar Arriola, emitió un llamado urgente el día de hoy, 14 de enero, dirigido a los gremios transportistas de Lima y Callao para que suspendan de inmediato el paro indefinido iniciado a medianoche, el cual ha paralizado más de 20 mil unidades de buses, combis y otros vehículos públicos en reclamo por mayor protección ante la escalada violencia. Arriola subrayó que las recientes intervenciones policiales han generado resultados positivos en materia de seguridad, justificando la normalización del servicio para atender la demanda de miles de ciudadanos afectados por la restricción de movilidad. La huelga surgió como respuesta a una serie de extorsiones, atentados armados y homicidios que han cobrado la vida de conductores y cobradores, con un ritmo alarmante de aproximadamente cinco víctimas fatales por día durante los primeros ocho días del año, de acuerdo con registros del Sinadef.
Las cifras oficiales manejadas por la PNP revelan un panorama alentador pese al arranque crítico del 2026. Hasta el 14 de enero se contabilizan 93 homicidios a nivel nacional, lo que representa una disminución de 12 casos en comparación con los 105 registrados en el mismo lapso de tiempo durante 2025. Este retroceso se atribuye directamente a operativos intensivos desplegados por la institución, que incluyeron turnos extendidos de 24 horas en zonas de mayor conflictividad, permitiendo revertir una tendencia inicial desfavorable donde el año nuevo había acumulado 27 homicidios más que el período homólogo anterior. En particular, Lima Metropolitana concentra una porción significativa de estos incidentes, con 18 homicidios reportados en distritos como San Martín de Porres, Comas y Villa El Salvador, focos habituales de sicariato vinculado a bandas organizadas que acechan el sector transporte.
Los gremios involucrados, tales como Transportes Unidos del Perú liderado por Martín Ojeda, la Federación de Trabajadores en Transportes con Martín O’Diana al frente y otros sindicatos representados por Héctor Vargas, han mantenido una adhesión casi total a la medida de fuerza, afectando corredores viales estratégicos como la avenida Grau, el Metropolitano y accesos periféricos de la capital. Originalmente programada para el 15 de enero, la huelga se adelantó ante la magnitud de la crisis, que en su primera semana dejó 37 homicidios en todo el país, muchos de ellos contra trabajadores del transporte informal. Líderes sindicales han condicionado el levantamiento del paro a garantías concretas del Estado, enfatizando la necesidad de generar confianza entre sus bases mediante acciones visibles y coordinadas.
Arriola tomó parte activa en una reunión de alto nivel convocada durante la madrugada, donde dialogó directamente con representantes de los transportistas, el presidente de la República José Jerí, el ministro de Transportes y Comunicaciones Aldo Prieto, y el ministro del Interior Vicente Tiburcio. En este espacio se delinearon ajustes operativos clave: la reubicación estratégica de 53 unidades policiales hacia áreas críticas de Lima para reducir tiempos de respuesta ante denuncias de ataques, un fortalecimiento de la presencia policial en rutas vulnerables y una priorización explícita de los transportistas formales dentro de los planes de seguridad integral. Además, se reiteró la disponibilidad permanente del número de emergencias 105, operativo las 24 horas del día, para recibir reportes oportunos, aunque los voceros gremiales advirtieron sobre el temor generalizado a represalias derivado de la exposición de datos personales de las víctimas al formalizar denuncias.
Para contrarrestar el impacto del paro, la PNP ha posicionado efectivos en puntos neurálgicos de la ciudad, facilitando la circulación limitada de buses que optan por desafiar la huelga y reportando un funcionamiento relativo en algunas líneas pese a la paralización mayoritaria. Los dirigentes transmitieron a sus afiliados los pormenores de la mesa de diálogo, manifestando apertura a la negociación pero insistiendo en resultados tangibles que mitiguen los riesgos cotidianos. Autoridades gubernamentales exploran opciones adicionales como mesas de trabajo permanentes, incentivos fiscales para el sector y campañas de sensibilización para estabilizar las operaciones, mientras Arriola apela a la responsabilidad colectiva para restablecer el servicio público esencial. El paro genera congestiones severas en vías alternas y complica la rutina de la población limeña, que recibe recomendaciones para optar por medios de transporte seguros durante esta jornada tensa.
RADIO SENTIMIENTO
Redactado por Lucero Falcon Delgado

