[Los fiscalizadores retiraron por la fuerza a joven invidente que trabajaba en Jirón de la Unión. Imágenes: El Chico de las Noticias / Composición: RS]
Las personas que registraron el suceso, acusaron un empleo excesivo de la fuerza en contra del joven, quién padece de una discapacidad.
Serenos de la Municipalidad Metropolitana de Lima protagonizaron un incidente de violencia contra un joven con discapacidad visual que interpretaba canciones en el Jirón de la Unión, en el Centro Histórico de la capital. El hecho, captado en video y difundido ampliamente en redes sociales el 29 de enero del presente año, muestra a dos funcionarios uniformados con cascos forcejeando con el artista callejero, quien intenta defenderse sin poder ver a sus agresores. Un tercer sereno graba la intervención mientras transeúntes gritan frases como “¡Abusivo!” y “¡Es una persona con discapacidad!”.
El joven, quien se gana la vida cantando en espacios públicos sin un puesto fijo, perdió temporalmente su parlante a manos de los fiscalizadores. Testigos intervinieron para exigir su devolución, logrando recuperarlo cuadras después en medio de reclamos por la desproporción del uso de fuerza. El afectado, conocido por su presencia habitual en zonas céntricas, expresó gratitud por la viralización del caso y reiteró su voluntad de trabajar honestamente pese al episodio.
Usuarios en plataformas digitales cuestionaron la humanidad de los serenos, con comentarios que pedían empatía hacia personas vulnerables en un contexto donde el empleo formal para discapacitados alcanza solo 13.062 plazas registradas hasta junio de 2025, según datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática. Expertos destacan que cifras como estas reflejan brechas estructurales en inclusión laboral, pese a incrementos anuales insuficientes para igualar oportunidades reales.
La Municipalidad de Lima no ha emitido pronunciamiento oficial sobre el caso hasta el momento, contrastando con recientes denuncias de agresiones contra su propio personal en operativos similares. Apenas días antes, el 24 de enero, serenos y fiscalizadores sufrieron ataques violentos en la Plaza San Martín durante incautaciones de carritos LED informales, dejando a uno con diez puntos de sutura en la cabeza y otro con fractura en el dedo meñique.
En ese episodio, una turba recuperó los productos mediante golpes con piedras y palos, mientras Mariella Falla, gerente de Fiscalización, identificó a la responsable y presentó denuncia penal, atribuyendo los hechos a la organización de comerciantes. La comuna anunció continuidad de intervenciones con apoyo policial para recuperar espacios públicos en el Cercado de Lima, zona de alta conflictividad por comercio ambulante.
El contraste entre la agresión a serenos y la ejercida contra el cantante invidente genera debate sobre protocolos de fiscalización en vías peatonales como el Jirón de la Unión, epicentro turístico y comercial. Organizaciones defensoras de derechos humanos recuerdan mecanismos como la denuncia ante el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables por infracciones a la Ley General de la Persona con Discapacidad, que sanciona discriminaciones y violencias.
Las imágenes del incidente muestran al joven siendo arrastrado por el brazo mientras defiende su equipo de sonido, con voces de fondo exigiendo respeto a su condición. Publicaciones virales etiquetaron cuentas oficiales municipales, demandando sanciones internas y capacitación en trato digno. El caso se suma a tensiones recurrentes en el Centro de Lima, donde operativos contra informales han escalado en confrontaciones físicas.
Cifras del INEI al 2024 indican que la inclusión laboral para discapacitados avanza lentamente, con necesidad de políticas activas que garanticen accesibilidad y permanencia en puestos formales. Este suceso pone en evidencia desafíos para equilibrar el orden urbano con derechos de grupos vulnerables que dependen de actividades callejeras para subsistir.
RADIO SENTIMIENTO
Redactado por: Lucero Falcon Delgado

